Del odio a la reconciliación
El odio y la exclusión deben eliminarse de la práctica política y social de cualquier bando. Un pueblo no necesita pensar, creer o comportarse de un mismo modo para convivir coherente y dichosamente.
«Por el amor se ve. Con el amor se ve. El amor es quien ve»: Civismo y responsabilidad en Cuba
A los que llaman odiadores a sus propios coterráneos les digo: es lo más anti-martiano que he escuchado. ¿Cómo es posible que Cuba dé la espalda a sus propios hijos? Ella, como bien dijera Martí, es «patria de todos, dolor de todos y no feudo ni capellanía de nadie».