
De cara al sol
Recorrer La Habana nocturna es similar a rasgar la dermis y hurgar en las entrañas de un cuerpo descompuesto. Una travesía en la que no es necesaria precisión quirúrgica para develar las imágenes de un país destruido en su estructura.

Retrato de Nación
Dejamos algo nuestro en las calles de la ciudad siempre que transitamos por ellas. Un poco de lo que vamos pensando se impregna en la tierra que pisamos al caminar; otro poco queda en la baranda donde apoyamos la mano o en el muro donde descansamos el cuerpo para tomar un respiro.

Algunas reflexiones sobre la muy «famosa» torre de K y 23
K y 23 es ya el edificio más alto del archipiélago cubano. Cuando se analiza el perfil urbano, es un gran bloque, un puñal en el paisaje de La Habana; un edificio de diseño trasnochado, con fachadas muy tecnológicas pero deficientes, sin gracia.