
Sin Prometeo. Notas sobre el diálogo de los excluidos en Cuba
¿Quiénes son los excluidos en Cuba? ¿Qué sociedad quieren los excluidos, que visiones comparten de ella? ¿Por qué necesitan dialogar los excluidos sobre todas las formas de exclusión, su proscripción y la conquista del derecho a la igualdad política? ¿A qué escala tienen que concretar ese diálogo los excluidos para que sea eficaz?

Dos jóvenes, un país
Un joven llamado Sandro Castro muestra videos de la gran fiesta por su cumpleaños en el bar de su propiedad..., un joven revolucionario normal, afirma. Mientras, un joven de veintinueve años llamado Manuel de Jesús Guillén, preso del 11J, nunca más dirá: «Mamá, voy a llegar tarde esta noche, no te preocupes».

El consenso, vía para el bienestar de todos
Es imperativo, desde ya, abrir las puertas de la dirección del país a todos los implicados en el propósito de conseguir consensos fundamentados y eficaces que apuesten por el bienestar general de la nación.

Los intelectuales, el poder o la verdad
La UNEAC simplemente defiende al poder, pues para eso fue creada. Por ello no alzó su voz para defender a José Lezama Lima, Virgilio Piñera, Heberto Padilla, Antón Arrufat, Carilda Oliver, Eduardo Heras León, Dulce María Loynaz y a tantísimos otros.

La Constitución cubana de 2019, un texto joven y viejo
La Constitución de 2019 no tuvo tiempo para acomodarse en su butacón burocrático pues tuvo que demostrar, demasiado rápido, para lo que servía. Y lo demostró: al pueblo no le sirve para casi nada; en tanto al poder le sirve para dar forma de legalidad a la dominación política.

No hay neutralidad posible cuando de una injusticia se trata
No es preciso estar de acuerdo con las opiniones de Alina Bárbara López Hernández o con las causas de quienes están presos por razones políticas para ponerse del lado de las víctimas y respetar su derecho a expresarlas sin ser reprimidos. Más que una cuestión de bandos políticos, es esta una causa de integridad, decencia y justicia.

A fin de cuentas
La normalización de mecanismos, prácticas y criterios de actuación supra legales, o que resultan inaccesibles o no auditables para los ciudadanos, ha sido ciertamente parte de la existencia de varias generaciones de cubanos y la base de una tipología abyecta de cultura política que ha pervertido nuestros valores y creencias.

Órdenes en conflicto
La existencia constitucional de la libertad no es suficiente si se impide su aplicación real y efectiva. Ese es uno de los principales dilemas que tiene ante sí la ciudadanía cubana. Es peligroso exigir nuestros derechos. Para la burocracia que nos dirige, por supuesto. Podríamos pasar, de un estado de anomia a uno de articulación cívica.